Una Urgencia Global: No hay forma en que podamos evadir la situación que se está presentando delante de nuestros ojos, y que es traída a la sala de nuestros hogares por los medios noticieros. Ya no podemos esconder nuestras cabezas en la arena y actuar como si todo fuera normal. Hay dos fuerzas muy poderosas contendiendo por la supremacía y por el derecho de gobernar, y debemos reconocer esta realidad y demostrar dónde está nuestra lealtad.
El año 2020 entro gentilmente siendo muy prometedor, pero de repente, algo de fuerza inesperada se ha activado, y el león ha rugido, de manera que los que tienen entendimiento de los tiempos y las estaciones no pueden quedarse callados (Amós 3:3-8). La intensidad del momento no se puede perder, ya que aun el pueblo de Dios permite que sus pensamientos y palabras sean controlados por el pequeño cuerno con la gran boca, que continúa hablando grandes cosas (Dan.7:8). Muchos siguen siendo manipulados porque éste tiene el poder de los medios de comunicación detrás de él, y pretende ser lo que no es, aun cuando la verdad no está en él. Aun así, el pueblo de Dios DEBE llegar a darse cuenta de que el ANCIANO DE DÍAS ya está sentado en su trono, y está hablando (Dan.7:9-14).
La tierra está clamando por un cambio en el sistema de autoridad que la ha regido y gobernado este milenio, mientras que al mismo tiempo hay sublevación en Norte América, cuya intención principal es derrocar el gobierno nacional actual. Lo que vemos que se está presentando delante de nosotros ya no está relacionado primordialmente a un joven negro cuya vida fue destruida, sino más bien, oportunistas que han usado ese incidente para abrir las compuertas y soltar espíritus de rebeldía que habían estado encadenados por algún tiempo. Este disturbio no se trata primordialmente de razas o de injusticia, sino más bien, de una agenda política que es tan importante, que la economía de las comunidades se está destruyendo, y los pequeños negocios se están arruinando, algunos más allá de poder recuperarse. Si no sucede algo sobrenatural, esto tiene el potencial de poner al país en una gran crisis nacional prolongada. Quizás esto sea parte de la agenda y del plan.
Una Urgencia Global
No te dejes engañar. El cambio que tiene que suceder ahora internacionalmente es dentro del pueblo de Dios, y especialmente en el pueblo del reino. La iglesia ofrece oraciones simbólicas que no causan ningún efecto en nuestras comunidades y naciones, y algunos que deberían conocer mejor las cosas, están clamando a Jesús para que vuelva hoy para resolver el problema. Sin embargo, Él está refrenado por la palabra de Su Padre, quien le ha requerido que permanezca sentado hasta que todos sus enemigos queden puestos como estrado de sus pies (Sal.110:1). Él debe permanecer en el cielo hasta la restauración de todas las cosas que fue hablada por los profetas (Hech.3:21 NTV). Este es el tiempo en que debe haber un cambio en la tierra. Este es el tiempo en que EL SEÑOR Y SU CRISTO deben recibir la corona que se había quitado y guardado. Él es aquél a quien se le ha dado el derecho para gobernar, y cuya intervención se necesita ahora (Eze.21:27; Gén.49:10 NVI). Las cosas no cambiarán en la tierra ni en las naciones hasta que una compañía de personas sea restaurada al lugar de gobierno en la esfera espiritual sobre los principados que han controlado los reinos de este mundo hasta ahora.
Somos testigos de la presencia del caballo rojo cuya asignación fue quitar la paz de la tierra, haciendo que los hombres hicieran guerra unos contra otros. El caballo negro también se ha airado, ya que en este año hemos visto un ataque masivo contra las economías globales. El caballo pálido o verde también ha comenzado a correr libremente en la tierra como la bestia de la tierra; los principados demoniacos toman su lugar para llevar a cabo la agenda global de reducir la población (Apo.6:1-8). Aun así, esta es la misma estación en que se dio la orden de preparar una corona para la cabeza de Josué el sumo sacerdote, el símbolo de la compañía apostólica de que se habla en Hebreos 3:1. Josué brotará desde la dimensión en que ha estado y edificará el templo del Señor, portará la gloria, se sentará y gobernará sobre el trono y habrá un sacerdote sobre el trono (Zac.6:9-15). Y aun así, el caballo blanco, LA PALABRA (EL VERBO) DE DIOS, está en autoridad sobre todos (Apo.19:11-13).
Exhorto al pueblo de Dios a estar enfocados ahora más que nunca. No deben permitirse ser persuadidos o sacudidos cuando los principados y potestades están en un conflicto confundido, uno contra el otro (Lucas 21:10). Por su resistencia, perseverancia y fidelidad al Señor y a sus propósitos, preservarán vuestras almas (Lucas 21:19). Ahora más que nunca, este es el tiempo de conocer la casa espiritual en que el Señor les ha puesto, porque ésta es su protección. “¡Anda, pueblo mío, entra en tus habitaciones y cierra tus puertas tras de ti; escóndete por un momento, hasta que pase la ira! ¡Estén alerta!, que el Señor va a salir de su morada para castigar la maldad de los habitantes del país. La tierra pondrá al descubierto la sangre derramada; ¡ya no ocultará a los masacrados en ella!” (Isa.26:20,21 NVI).
Una Urgencia Global
¿Cuál es la respuesta para este momento? Por diseño soberano, todavía estamos en el tiempo donde debemos continuar yendo ante el Señor en oración y ayuno, pidiéndole que se revele a sí mismo a nosotros de una manera nueva. El mandato del Señor para sus discípulos fue que ellos debían esperar hasta que fueran revestidos con poder de lo alto (Lucas 24:49). Debemos salir de esta breve estación en la que hemos estado los últimos pocos meses, en una condición espiritual diferente de como estábamos antes. Toda la creación está exigiendo algo diferente de nosotros, un nuevo nivel de gobierno y autoridad. Ahora más que nunca, los líderes espirituales deben clamar al Señor tal como Moisés, “Señor, muéstrame tu gloria” (Ex.33:18). También debemos llamar a una compañía de apóstoles y profetas de revelación del reino, para reunirse a escuchar juntos del Señor la estrategia que debemos emplear para enfrentar el reto que está presentemente ante nosotros. No estoy hablando de una conferencia para escuchar a los predicadores tratando de impresionarse unos a otros. Hablo de escuchar la palabra y la voz del Señor juntos. ¡El Señor está con nosotros!
También convoco a todos nuestros hermanos de la familia EMI en todas partes, porque nuestro encuentro en la Reunión Familiar del 21-26 de Junio, ha llegado a ser más importante y crítica de lo que nos habíamos dado cuenta. Insto a nuestros hermanos a lo largo de toda Norte América y las regiones vecinas que hagan todo lo que está a su alcance para estar físicamente en Puerto St Lucie. Otros, de otras regiones que puedan, también deberían de hacer todo el esfuerzo posible para estar con nosotros. Si no pueden estar allí en persona, les insto a que se unan con nosotros en nuestra comunidad virtual. Tomen el tiempo hoy de entrar a www.emmint.com y registrarse. Tenemos una asignación muy importante de parte del Señor que cumplir y no podemos tirar la pelota.
Gracia, paz y bendiciones
JMB