Por la Puerta Abierta es un artículo por el Apóstol John Boney: Después del encuentro de Saulo con el Señor Soberano en Hechos 9 entramos en una serie de eventos donde el Señor continuó estableciendo su autoridad para hacer lo que le place, sin importarle si la gente, incluyendo sus discípulos, estaba de acuerdo o no. Pedro y los otros apóstoles post-Pentecostés habían hecho un buen trabajo en ministrar a la gente dentro de los confines de su limitada órbita, aunque esto contradecía la comisión y el mandato original que el Señor les había dado en Hechos 1:8. Las fronteras y aun los METRONES están allí para restringir la acción para que nuestra autoridad no se disipe cuando intentamos usarla donde no ha sido asignada. Aun así, esto es a menudo un asunto de tiempo, dada la declaración del Señor: “Tengo otras ovejas que no son de este redil, y también a ellas debo traerlas. Así ellas escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo pastor” (Juan 10:16). El mismo Jesús que continuó declarando a sus discípulos que ellos debían “cruzar hacia el otro lado” (Mat. 8:18-34), habiéndose ahora convertido en Señor y Cristo, ejercitó su autoridad para ir más allá de sus mentalidades, limitaciones mentales y fortalezas. Ahora forzaría a Pedro a una misión que ni él ni sus colegas apóstoles habían considerado, aunque ya habían escuchado y recibido la comisión original.
No hay desconexión entre los eventos de Hechos 9 y 10, es el mismo Señor Soberano quien está actuando, llevando cautivo al poderoso adversario Saulo de Tarso, y teniendo un encuentro con la casa de Cornelio, y confrontando la teología de Pedro. Pedro se convertiría en el puente que iniciaría el ministerio a los Gentiles, aunque Pablo sería el principal apóstol que llevaría a cabo ese ministerio. Aun así, Pedro y los otros apóstoles tuvieron que ser empujados al encuentro con la verdad presente, para que no comenzaran a oponerse a ella. Las mentes fértiles se resisten activamente a lo que no entienden, o aún más, a aquello de lo que no tienen una revelación personal.
Hasta donde conocemos, la esfera angelical no es atacada por las limitaciones de la esfera humana. Así que Dios escogería usar ángeles varias veces en este tiempo de transición. Dios habría de encontrar hombres lo suficientemente desanclados a las restricciones de tradiciones pasadas como para ser usados por Dios para volver a definir las fronteras de la estación presente. Si Dios quiere cumplir este propósito por medio de nosotros, tiene que renovarnos meticulosamente, de lo contrario seremos hallados trabajando en contra de la agenda divina. La realidad es que muchas de las cosas que hemos aprendido y escuchado deben ser re-examinadas en términos de su aceptación, o aún más directamente determinando si aún son licitaciones legales en esta fase presente del desenvolvimiento de la agenda divina.
Aunque se han usado ángeles, los ángeles ahora deben comenzar a salir de entre nuestros hermanos, no de la esfera espiritual (Ap. 19:10; 22:9). Nuestro Señor Soberano nunca tiene que volver a decir: “Busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé” (Eze. 22:30). Tampoco debe volver a decir que “Y vio que no había hombre, y se maravilló que no hubiera quien se interpusiese; y lo salvó su brazo, y le afirmó su misma justicia” (Isa. 59:16). Tampoco los cielos deben volver a decir ni declarar que “para Adán no se halló ayuda idónea” (Gén. 2:20). Tiene que haber una compañía de gente compatible en la tierra que esté lista para responder a la voz del Espíritu del Señor, lista para ser un puente en las brechas, para ir más allá de las limitaciones de los movimientos pasados de Dios, lista para ir adondequiera que va el Cordero (Apo. 14:1-5).
Cuando el ángel rescató a Pedro de la prisión (Hechos 12:1-9) le dio 5 mandamientos que deben convertirse en una parte significativa de nuestra preparación para poder atravesar e ir más allá de las puestas abiertas.
1. Levántate PRONTO (Isa. 60:1-22).
2. Ponte tu cinto (Efe. 6:14).
3. Ponte tus sandalias (Efe. 6:14).
4. Ponte tu manto (Apo. 16:15; 2 Cor. 5:2,3).
5. Sígueme (Apo. 14:1-5).
Que el Señor Soberano sea tu compañero y guía constante en 2019.
-Apóstol John Boney.
2 ideas sobre “Por la Puerta Abierta”
Excelente
Bendito sea el señor Soberano y que gran bendición está traducción en español de la enseñanza de nuestro Apóstol Boney. Edificante. Gloria a Dios!!